Nevà
El pueblo de Nevà,
a una altura de 1.250 m., es el único del valle
que está situado en la vertiente umbría.
A pesar de esta orientación excepcional, goza
de una posición privilegiada, por su posición
en una de las laderas del amplio valle que forman los
llanos llamados Plans de Nevà, que descienden
suavemente desde casi 2.000 metros hasta el mismo pueblo,
y que crean un paisaje especialmente bucólico.
Históricamente, Nevà ha estado siempre unido al dominio
feudal de Toses, a pesar de tener autonomía parroquial plena, ser tan
antiguo como él (aparece ya citado en el año 839 dC como Nevano)
y haber llegado a tener más familias censadas que el mismo pueblo de Toses.
Está documentada la vinculación
de Nevà con los cátaros. Un pequeño
noble propietario del lugar, Hug de Nevà, fue
un conocido hereje cátaro de finales del siglo
XII, y otros caballeros apellidados Nevà, aparecen
como feudatarios del valle de Toses. Existe la creencia
popular, además, de que las ruinas diseminadas
por la umbría del valle, entre Nevà y
Planoles, pertenecen a antiguos recintos cátaros.
Se llega a Nevà en coche por una
carretera asfaltada que desde Planoles lleva tras 4
Km. hasta el pueblo, donde sale una pista forestal
en muy buenas condiciones que enlaza con el pueblo
de Fornells de la Muntanya.
Toses
El pueblo de Toses está situado
a 1.444 m. de altura, al pie de la montaña de
Meians, en el fondo del estrecho valle que forma la
unión de los diferentes ríos que descienden
desde las cabeceras del Rigard.
Siendo uno de los más antiguos
del Valle de Ribes, el pueblo de Toses, citado ya en
el 839 dC.
como Tosos, era el centro jurisdiccional de su valle.
Concretamente lo era el castillo de Toses, que está a
un kilómetro por encima del pueblo, perteneciente
a los Urtx, familia noble de la Cerdanya, y bien documentado
desde el siglo XIII.
Las
casas de Toses, muchas restauradas recientemente, tienen
una disposición escalonada, y dan una apariencia
fortificada a la población. La arquitectura
de Toses, con rasgos particulares respecto a los del
resto del valle, destaca por la proliferación
de arcadas, que ennoblecen su paisaje. Otro rasgo característico,
son los "porxos", edificaciones dedicadas
al uso agrícola y ganadero que se encuentra
al lado de cada casa, formando un pequeño patio.
Toses, que desde la obertura
de la estación del ferrocarril transpirenaico,
dependió de él en sus comunicaciones,
en los últimos años ha conseguido eliminar
las dificultades para llegar en coche con el asfaltado
del eje viario que desde Planès (Planoles) pasa
por Fornells y llega al pueblo, así como el
acondicionamiento y asfaltado del acceso desde la Collada
que hace que en solo 9 minutos se pueda ir desde Toses
hasta las pistas de esquí de La Molina.
Fornells de la Muntanya
El pueblo de Fornells, a
altitud de 1.280 m, se sitúa en el fondo del
valle, en una zona donde éste se ensancha ligeramente
dejando espacio para los huertos y los prados para
el pasto. El pueblo está históricamente
vinculado a Dòrria.
Parece que la aparición
de Fornells tiene su origen en el refugio invernal
de los habitantes de Dòrria, que elevada, en
invierno es muy fría y ventosa, contrariamente
a Fornells que queda más protegida del frío
y el viento y donde la actividad no queda absolutamente
paralizada en invierno. Hoy en día, todavía,
la parroquia de Sant Martí de Fornells es sufragánea
de la de Dòrria, como un testimonio más
de su relación histórica.
Fornells dispone actualmente de varios accesos. El
primero es el que desde la Carretera N.152 a la altura
de Dòrria desciende hasta el pueblo. Otro
es la pista forestal en muy buen estado que lo une
con Nevà. Por último hay una carretera
que siguiendo el río, pasa por Fornells, proveniente
de la N.152 en Planès (Planoles) y que llega
hasta la Collada de Toses pasando por el pueblo de
Toses.
Dòrria Dòrria, situado a
1.550 m. de altitud, en una pendiente elevada sobre
el valle del Rigard, en la vertiente solanera de la
Sierra de Gorrablanc, es el pueblo a mayor altitud
de la comarca del Ripollès y uno de los más
elevados de toda Cataluña.
También
es uno de los pueblos históricamente más
importantes del valle de Toses. Dòrria aparece
documentada ya como Duaria en el año 839 dC.,
y la actual iglesia de Sant Víctor fue consagrada
en el año 903 por el obispo Nantigís
d’Urgell, por lo que a lo largo del año
2003 se conmemoran los 1.100 años transcurridos
desde aquel evento.
Con una gran riqueza ganadera
debido a los extensos pastos de los que siempre ha
dispuesto, Dòrria llegó a ser una parroquia
tan importante como la de Toses, y durante los siglos
XVII y XVIII era donde se reunían los concejales
del municipio de Toses.
Atravesado por el camino
real que unía los valles del Ter con la Cerdanya,
-llamado también Camí dels Carlins (Camino
de los Carlistas) por los acontecimientos históricos
que tuvieron lugar y al cual se ha sobrepuesto el GR.11-
el pueblo es un lugar privilegiado por su situación
elevada desde el cual se divisa una excelente panorámica
del Valle de Ribes.
Dòrria, al que se llega mediante un camino
asfaltado de algo más de 1 Km. que sale de la
carretera N.152, es un pueblo que ha sabido conservar
perfectamente todo el encanto y la rusticidad de los
pueblos de alta montaña, por lo que goza de
una protección especial y está declarado
Bien Cultural de Interés Nacional.
Vecindario d’Espinosa
Perteneciente a Dòrria
y situado a 1.152 m. de altitud, a mitad de camino
entre Fornells y Planès, a pié de la
carretera que une estas dos poblaciones, Espinosa es
un bello conjunto de casas rústicas dedicadas
a tareas agrícolas y ganaderas donde actualmente
residen de forma permanente 3 personas.
Antiguamente, en Espinosa estaba la casa comunal de
la Baronía de Toses y posteriormente la escuela
a la que iban todos los niños del municipio.
La fuerza del torrente que desciende de las cimas de
Dòrria y la del mismo río Rigard favorecieron
su aprovechamiento en épocas pasadas mediante
la instalación de un molino de harina y de una
central eléctrica
|